El único periódico de noticias solidarias y del tercer sector

El 55,4 % de jóvenes asegura que miran el móvil constantemente

Más de la mitad de los jóvenes de la encuesta reconoce que alguna vez se ha sentido saturado por el […]

Más de la mitad de los jóvenes de la encuesta reconoce que alguna vez se ha sentido saturado por el uso de internet y redes sociales

 

Cada vez son más los que opinan que el tiempo que invierten en las redes es excesivo. El 55,4 % de las y los jóvenes asegura que miran el móvil constantemente, incluso en clase o trabajando (29,3 %) y aunque estén con gente (19,7 %). 

Son algunas de las conclusiones de un estudio realizado por la Fundación Mapfre y el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fad.

Sin embargo, y aun considerándolo excesivo, es un precio que están dispuestos a pagar por estar y relacionarse a través de redes o Internet. Llegan a hablar de “Adicción beneficiosa” o “bendita dependencia”.

La cantidad de tiempo invertido en redes sociales, en la gestión de su yo online, provoca que dejen de lado otras actividades como estudiar (49,9 %), leer (49 %) o practicar deporte (31,4 %). Especialmente preocupante resulta el aumento en los últimos tres años de los jóvenes que reconocen que pierden horas de sueño por estar en redes: 31,3 % en el año 2015 y 43,2 % en el año 2018.

Más de la mitad de los jóvenes reconoce que alguna vez se ha sentido saturado/a por el uso de Internet y redes sociales hasta el punto de tener que “desconectarse” (23,4 % lo ha experimentado “muchas veces”). También un 49 % asegura haberse sentido con alguna o mucha frecuencia “dependiente”. Esto supone un crecimiento de tres puntos con respecto al año 2015.

Muy significativo de este cierto nivel de dependencia percibido es que el 50 % de los y las jóvenes reconozcan sentir con mucha frecuencia “un fuerte impulso de comprobar mi teléfono para ver si había pasado algo nuevo”, un cierto FOMO (Fear of missing Out) o ansiedad por no enterarse y quedar excluidos de algo que ocurra en redes.

 

Te puede interesar: Cuando el infierno sigue fuera del aula

 

Asimismo, uno de cada cuatro jóvenes de 14 a 24 años –el 22 %- reconoce haber apostado por Internet, y dos de cada diez admiten haber visitado Webs con contenido potencialmente peligroso, mientras que el 34 % de los jóvenes de 14 a 24 años afirma haber sufrido algún tipo de maltrato por Internet o redes sociales (bromas personales que no gustan, actos de exclusión, insultos, amenazas) mientras que un 9,2 % reconoce haber ejercido este tipo de maltrato.

Ambos fenómenos (sufrir y ejercer maltrato) parecen estar relacionados: entre aquellos que han sufrido maltrato de forma repetida a través de medios online 34 % hay un 19,5 % que a su vez ha ejercido este tipo de maltrato, diez puntos por encima de la media general. Porcentajes que indican que existe el doble de probabilidades de ser maltratador si se ha sufrido maltrato.

De este modo, entre el 10 % y el 16 % de los jóvenes señala que alguna vez alguien ha usado su contraseña o su teléfono para acceder a información privada, que alguien ha utilizado información personal de una manera que no le ha gustado, que ha perdido dinero porque le han engañado en Internet y que algún desconocido ha suplantado su personalidad en Internet o en las redes sociales.

También los contenidos duros y potencialmente peligrosos a los que acceden en la Red suponen un riesgo claro. En porcentajes nada desdeñables, los jóvenes españoles señalan haber visto en el último año Webs que muestran cómo autolesionarse, hacer daño a otras personas o cómo estar extremadamente delgado.

En cuanto al acoso, prácticamente el 70 % de los jóvenes cree que es “bastante o muy frecuente”, refiriéndose tanto los casos de acoso de adultos a menores (grooming) como de acoso entre compañeros/as (ciberbullyng). El mismo porcentaje (70 %) considera que es “mucho más frecuente de lo que se dice”. Además, también consideran cada vez más frecuente el envío de imágenes privadas y comprometidas sin consentimiento.

Los jóvenes se conectan fundamentalmente a Internet para buscar información (90,2 %); para escuchar o descargar música (90 %); para mantener el contacto con personas que no pueden ver (74,8 %); o para jugar online a videojuegos (70 %). También hay una preocupante minoría significativa del 22 % que apuesta online.

Tienen sus propios smartphones (84,1 %) y ordenadores portátiles (72,9 %). Menos de la mitad usan tablets (43,3 %) u ordenadores de sobremesa (36,9 %). La amplia mayoría de las y los jóvenes (91,2 %) de estas edades tiene un perfil en redes sociales que usa habitualmente y más de la mitad cuentan con más de 250 contactos.

En cuanto a las redes sociales o las app de mensajería, las utilizan para mantener contactos muy frecuentes con sus amigos y amigas o con la familia, pero también existen porcentajes significativos –mayores del 20 %- de jóvenes de 14 a 24 años que asegura tener un contacto constante con personas que ha conocido online. El 25 % considera bastante o muy probable quedar con alguien que han conocido por internet.

A lo largo de este curso escolar, Fundación MAPFRE llevará a cabo el programa educativo “ControlaTIC”, en el que hasta la fecha han participado más de 100.000 adolescentes de 500 centros educativos de toda España con el objetivo de hacerles llegar los conocimientos y las herramientas apropiadas para que sean conscientes de que hay que utilizar las nuevas tecnologías de forma responsable, controlada y segura.

21 septiembre, 2018

Más de la mitad de los jóvenes de la encuesta reconoce que alguna vez se ha sentido saturado por el uso de internet y redes sociales

 

Cada vez son más los que opinan que el tiempo que invierten en las redes es excesivo. El 55,4 % de las y los jóvenes asegura que miran el móvil constantemente, incluso en clase o trabajando (29,3 %) y aunque estén con gente (19,7 %). 

Son algunas de las conclusiones de un estudio realizado por la Fundación Mapfre y el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fad.

Sin embargo, y aun considerándolo excesivo, es un precio que están dispuestos a pagar por estar y relacionarse a través de redes o Internet. Llegan a hablar de “Adicción beneficiosa” o “bendita dependencia”.

La cantidad de tiempo invertido en redes sociales, en la gestión de su yo online, provoca que dejen de lado otras actividades como estudiar (49,9 %), leer (49 %) o practicar deporte (31,4 %). Especialmente preocupante resulta el aumento en los últimos tres años de los jóvenes que reconocen que pierden horas de sueño por estar en redes: 31,3 % en el año 2015 y 43,2 % en el año 2018.

Más de la mitad de los jóvenes reconoce que alguna vez se ha sentido saturado/a por el uso de Internet y redes sociales hasta el punto de tener que “desconectarse” (23,4 % lo ha experimentado “muchas veces”). También un 49 % asegura haberse sentido con alguna o mucha frecuencia “dependiente”. Esto supone un crecimiento de tres puntos con respecto al año 2015.

Muy significativo de este cierto nivel de dependencia percibido es que el 50 % de los y las jóvenes reconozcan sentir con mucha frecuencia “un fuerte impulso de comprobar mi teléfono para ver si había pasado algo nuevo”, un cierto FOMO (Fear of missing Out) o ansiedad por no enterarse y quedar excluidos de algo que ocurra en redes.

 

Te puede interesar: Cuando el infierno sigue fuera del aula

 

Asimismo, uno de cada cuatro jóvenes de 14 a 24 años –el 22 %- reconoce haber apostado por Internet, y dos de cada diez admiten haber visitado Webs con contenido potencialmente peligroso, mientras que el 34 % de los jóvenes de 14 a 24 años afirma haber sufrido algún tipo de maltrato por Internet o redes sociales (bromas personales que no gustan, actos de exclusión, insultos, amenazas) mientras que un 9,2 % reconoce haber ejercido este tipo de maltrato.

Ambos fenómenos (sufrir y ejercer maltrato) parecen estar relacionados: entre aquellos que han sufrido maltrato de forma repetida a través de medios online 34 % hay un 19,5 % que a su vez ha ejercido este tipo de maltrato, diez puntos por encima de la media general. Porcentajes que indican que existe el doble de probabilidades de ser maltratador si se ha sufrido maltrato.

De este modo, entre el 10 % y el 16 % de los jóvenes señala que alguna vez alguien ha usado su contraseña o su teléfono para acceder a información privada, que alguien ha utilizado información personal de una manera que no le ha gustado, que ha perdido dinero porque le han engañado en Internet y que algún desconocido ha suplantado su personalidad en Internet o en las redes sociales.

También los contenidos duros y potencialmente peligrosos a los que acceden en la Red suponen un riesgo claro. En porcentajes nada desdeñables, los jóvenes españoles señalan haber visto en el último año Webs que muestran cómo autolesionarse, hacer daño a otras personas o cómo estar extremadamente delgado.

En cuanto al acoso, prácticamente el 70 % de los jóvenes cree que es “bastante o muy frecuente”, refiriéndose tanto los casos de acoso de adultos a menores (grooming) como de acoso entre compañeros/as (ciberbullyng). El mismo porcentaje (70 %) considera que es “mucho más frecuente de lo que se dice”. Además, también consideran cada vez más frecuente el envío de imágenes privadas y comprometidas sin consentimiento.

Los jóvenes se conectan fundamentalmente a Internet para buscar información (90,2 %); para escuchar o descargar música (90 %); para mantener el contacto con personas que no pueden ver (74,8 %); o para jugar online a videojuegos (70 %). También hay una preocupante minoría significativa del 22 % que apuesta online.

Tienen sus propios smartphones (84,1 %) y ordenadores portátiles (72,9 %). Menos de la mitad usan tablets (43,3 %) u ordenadores de sobremesa (36,9 %). La amplia mayoría de las y los jóvenes (91,2 %) de estas edades tiene un perfil en redes sociales que usa habitualmente y más de la mitad cuentan con más de 250 contactos.

En cuanto a las redes sociales o las app de mensajería, las utilizan para mantener contactos muy frecuentes con sus amigos y amigas o con la familia, pero también existen porcentajes significativos –mayores del 20 %- de jóvenes de 14 a 24 años que asegura tener un contacto constante con personas que ha conocido online. El 25 % considera bastante o muy probable quedar con alguien que han conocido por internet.

A lo largo de este curso escolar, Fundación MAPFRE llevará a cabo el programa educativo “ControlaTIC”, en el que hasta la fecha han participado más de 100.000 adolescentes de 500 centros educativos de toda España con el objetivo de hacerles llegar los conocimientos y las herramientas apropiadas para que sean conscientes de que hay que utilizar las nuevas tecnologías de forma responsable, controlada y segura.

Sugerencias
Dejar de desayunar es un mal hábito que se incrementa en las personas mayores

Con el paso de la edad la importancia del desayuno es igual, sigue siendo una comida indispensable para cubrir nuestras […]

Tips para dormir mejor en estos tiempos de locos

 Solo el 30% de los españoles duerme entre siete y nueve horas seguidas que es el rango perfecto para dar […]

Mitos del cerebro que muchas personas creen

 El cerebro funciona como un ordenador   Existe muchos mitos en cuanto al cerebro, ¿Qué solo usamos el 10 % […]

Los alimentos orgánicos ayudan a mejorar la salud de personas

Estudios apuntan a que la ingesta de alimentos orgánicos pueden reducir en un 25% los riesgos de cáncer   La […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *