El único periódico de noticias solidarias y del tercer sector

En España más de un millón y medio de ancianos sufren en viviendas precarias

Apuntan que en España habría más de 430.000 mayores con dificultades de agua corriente   Según los datos oficiales de […]

Apuntan que en España habría más de 430.000 mayores con dificultades de agua corriente

 

Según los datos oficiales de un estudio del Observatorio Social de ‘la Caixa’, en España hay 1.596.675 personas mayores de 65 años que residen en viviendas de “vulnerabilidad residencial extrema”, con grandes deficiencias como problemas en el acceso a agua corriente o calefacción, hacinamiento y carencias de accesibilidad.

Estiman que el 20,1 % de los ancianos españoles vive en condiciones precarias, en su mayoría por carencias de accesibilidad, falta de calefacción o no disponer de ascensor, aunque también es usual el hacinamiento.

Según la investigación realizada por la socióloga Irene Lebrusán Murillo, el estudio ‘Envejecer en casa. ¿Mejor en el pueblo o en la ciudad?’ sostiene que “es mejor envejecer en municipios muy pequeños o en ciudades muy grandes, mientras que en las ciudades medias hay un mayor porcentaje de personas mayores que sufren acumulación de problemas de gravedad”.

“Recuerdo a unos señores de más de 80 años que tenían problemas físicos, no tenían calefacción en casa y decían que no era ningún problema porque tenían muy buenas mantas, pero a las ocho de la tarde se tenían que acostar porque hacía un frío horroroso”, relató.

Igualmente, la vulnerabilidad residencial extrema surge de la acumulación de problemas en una vivienda, que va “mermando la calidad de vida de quienes residen en ella”. Por eso, la sociólogo abogó por “corregir estos problemas para garantizar una vejez autónoma y de calidad”.

De hecho, el informe apunta que en España habría más de 430.000 mayores con dificultades de agua corriente. Estas carencias se dan entre aquellos que siguen residiendo en sus viviendas, ya que el 96,4 % decide permanecer en sus casas durante la vejez, frente al 3,6 % que vive en residencias u otras instituciones.

Te puede interesar: Los ancianos mueren en el abandono: la factura de la soledad

 

“Cuando las personas mayores tienen un problema son ellas las que tienen que ir a pedir ayuda, no hay una revisión por parte de los servicios sociales de en qué situación están. No hay recursos y el problema supera sus competencias”, rechazó la socióloga.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España habría 1.740.376 personas mayores de 65 años sin ascensor y 5.289.113 con problemas de accesibilidad, mientras que aquellas que no disponen de un cuarto de baño o aseo dentro su vivienda rozan los 40.000.

“La preferencia por permanecer en casa a medida que se envejece no solo es mayoritaria, sino que también beneficia la salud y el bienestar de los mayores, incluso de aquellos que se encuentran en situación de dependencia”, sostiene la autora del estudio.

Las conclusiones señalan que las carencias en las viviendas afectan especialmente a personas de edad muy avanzada, que pueden ver “acelerada la vulnerabilidad generalmente asociada a la vejez por las malas condiciones o carencias de su vivienda”.

En los últimos 25 años en España se ha construido viviendas, (las viviendas iniciadas superaban anualmente las 200.000 durante los primeros años de la década de los años 90, para incrementarse hasta las 300.000 en los años 95-97 y pasar a las 400.000 en 1998, a las 500.000 en el periodo 1999-2003, y a las más de 650.000 del periodo 2004-2007), pero no ha respondido a las necesidades y a las demandas de alojamiento de la población; y el desarrollo urbano, al socaire de la necesidad de vivienda, ha sido el principal motor del desarrollo nacional en las dos últimas décadas. La crisis ha puesto en cuestión este modelo.

El aumento de la precariedad y del riesgo de pobreza de los hogares, han hecho desplomarse a la demanda, muchos hogares han sido desahuciados, y los jóvenes y los trabajadores precarios no pueden acceder al mercado por falta de solvencia. Y, además, la crisis económica ha inducido una crisis demográfica alarmante, que contrae aún más la demanda, y cuyas consecuencias a largo plazo son preocupantes.

 

 

18 agosto, 2018

Apuntan que en España habría más de 430.000 mayores con dificultades de agua corriente

 

Según los datos oficiales de un estudio del Observatorio Social de ‘la Caixa’, en España hay 1.596.675 personas mayores de 65 años que residen en viviendas de “vulnerabilidad residencial extrema”, con grandes deficiencias como problemas en el acceso a agua corriente o calefacción, hacinamiento y carencias de accesibilidad.

Estiman que el 20,1 % de los ancianos españoles vive en condiciones precarias, en su mayoría por carencias de accesibilidad, falta de calefacción o no disponer de ascensor, aunque también es usual el hacinamiento.

Según la investigación realizada por la socióloga Irene Lebrusán Murillo, el estudio ‘Envejecer en casa. ¿Mejor en el pueblo o en la ciudad?’ sostiene que “es mejor envejecer en municipios muy pequeños o en ciudades muy grandes, mientras que en las ciudades medias hay un mayor porcentaje de personas mayores que sufren acumulación de problemas de gravedad”.

“Recuerdo a unos señores de más de 80 años que tenían problemas físicos, no tenían calefacción en casa y decían que no era ningún problema porque tenían muy buenas mantas, pero a las ocho de la tarde se tenían que acostar porque hacía un frío horroroso”, relató.

Igualmente, la vulnerabilidad residencial extrema surge de la acumulación de problemas en una vivienda, que va “mermando la calidad de vida de quienes residen en ella”. Por eso, la sociólogo abogó por “corregir estos problemas para garantizar una vejez autónoma y de calidad”.

De hecho, el informe apunta que en España habría más de 430.000 mayores con dificultades de agua corriente. Estas carencias se dan entre aquellos que siguen residiendo en sus viviendas, ya que el 96,4 % decide permanecer en sus casas durante la vejez, frente al 3,6 % que vive en residencias u otras instituciones.

Te puede interesar: Los ancianos mueren en el abandono: la factura de la soledad

 

“Cuando las personas mayores tienen un problema son ellas las que tienen que ir a pedir ayuda, no hay una revisión por parte de los servicios sociales de en qué situación están. No hay recursos y el problema supera sus competencias”, rechazó la socióloga.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España habría 1.740.376 personas mayores de 65 años sin ascensor y 5.289.113 con problemas de accesibilidad, mientras que aquellas que no disponen de un cuarto de baño o aseo dentro su vivienda rozan los 40.000.

“La preferencia por permanecer en casa a medida que se envejece no solo es mayoritaria, sino que también beneficia la salud y el bienestar de los mayores, incluso de aquellos que se encuentran en situación de dependencia”, sostiene la autora del estudio.

Las conclusiones señalan que las carencias en las viviendas afectan especialmente a personas de edad muy avanzada, que pueden ver “acelerada la vulnerabilidad generalmente asociada a la vejez por las malas condiciones o carencias de su vivienda”.

En los últimos 25 años en España se ha construido viviendas, (las viviendas iniciadas superaban anualmente las 200.000 durante los primeros años de la década de los años 90, para incrementarse hasta las 300.000 en los años 95-97 y pasar a las 400.000 en 1998, a las 500.000 en el periodo 1999-2003, y a las más de 650.000 del periodo 2004-2007), pero no ha respondido a las necesidades y a las demandas de alojamiento de la población; y el desarrollo urbano, al socaire de la necesidad de vivienda, ha sido el principal motor del desarrollo nacional en las dos últimas décadas. La crisis ha puesto en cuestión este modelo.

El aumento de la precariedad y del riesgo de pobreza de los hogares, han hecho desplomarse a la demanda, muchos hogares han sido desahuciados, y los jóvenes y los trabajadores precarios no pueden acceder al mercado por falta de solvencia. Y, además, la crisis económica ha inducido una crisis demográfica alarmante, que contrae aún más la demanda, y cuyas consecuencias a largo plazo son preocupantes.

 

 

Sugerencias
Dejar de desayunar es un mal hábito que se incrementa en las personas mayores

Con el paso de la edad la importancia del desayuno es igual, sigue siendo una comida indispensable para cubrir nuestras […]

Tips para dormir mejor en estos tiempos de locos

 Solo el 30% de los españoles duerme entre siete y nueve horas seguidas que es el rango perfecto para dar […]

Mitos del cerebro que muchas personas creen

 El cerebro funciona como un ordenador   Existe muchos mitos en cuanto al cerebro, ¿Qué solo usamos el 10 % […]

Los alimentos orgánicos ayudan a mejorar la salud de personas

Estudios apuntan a que la ingesta de alimentos orgánicos pueden reducir en un 25% los riesgos de cáncer   La […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *