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¿Qué es el SDDR? Complemento o sustituto del reciclaje

España recicló el 68,4 % de sus residuos de envases Como ocurre en casi todos los ámbitos de la vida […]

España recicló el 68,4 % de sus residuos de envases

Como ocurre en casi todos los ámbitos de la vida “homo homini lupus”. La famosa frase de Thomas Hobbes define que el ser humano es capaz de cometer horrores con la humanidad, consigo mismo. Parte de nosotros es el medio ambiente y parte de este comportamiento terrible con nosotros mismos lo hacemos con el entorno donde vivimos. Nos toca intentar deshacer todo o parte del daño que nos hemos hecho. Hay dos posturas fundamentales, seguir con el sistema actual de reciclaje o implementar el SDDR que complementa los SIG actuales.

Pero, ¿qué es el SDDR? estas siglas responden a sistema de depósito, devolución y retorno, y comúnmente conocido como sistema de retorno de envases. Es decir, pagar por el envase y devolvernos el dinero si retornamos el envase en perfectas condiciones. Volver al uso del envase retornable.

El sistema funciona de este modo:

Los productores (embotelladores, importadores o distribuidores) pagan el depósito al operador del sistema por cada envase que ponen en el mercado.

Los comercios (hiper y supermercados, tiendas medianas y pequeñas, gasolineras, etc.) compran los productos, y sus envases, a los productores. Pagan el precio del producto más el depósito por cada envase. También cobran a los consumidores por el envase a la hora de la compra, y devuelven su importe cuando éstos lo devuelven.

Los consumidores compran el producto envasado y pagan el depósito por cada envase al comercio. Cuando han consumido el producto, si entregan el envase vacío en cualquier comercio, se les devuelve íntegramente el depósito pagado. Si el consumidor no quiere devolver el envase, la cantidad queda en el circuito y ayuda a financiar el sistema.

El operador del sistema devuelve a los comercios lo que han pagado a los consumidores según recibe los datos de parte de éstos. Realiza la compensación entre los agentes que intervienen en ciclo. Además se encarga de gestionar la logística de los envases, la correcta recuperación de los materiales y controlar el flujo económico entre los diferentes agentes que intervienen.

La Administración Pública se encarga de controlar la transparencia de las estadísticas y datos de la gestión del operador y audita las cuentas de todo el sistema.

Te puede interesar: Operación Plastic Off: Un mundo sin plástico

Depósito significa que hay un valor económico asociado a cada envase, un incentivo para que ese envase vuelva a la cadena de producción en las mejores condiciones para su reciclado y que esa cantidad no es un impuesto o un coste extra, sino un adelanto.

Devolución significa que esa cantidad que el consumidor ha adelantado se le reembolsa en su totalidad cuando el envase se entrega de nuevo en el comercio.

Retorno significa que el envase vuelve a la cadena de producción, es una materia prima en condiciones de convertirse en cualquier nuevo producto, el ciclo se cierra y no hay residuos, sino recursos.

Pero como en muchos ámbitos de la vida, todo depende del cristal con que se mire, nunca mejor dicho. Para los sistemas actuales de reciclaje este sistema por si solo es insuficiente porque dejaría de reciclar bastantes envases: algunas latas, sprays, bricks… Por eso apuestan por una combinación de ambos aunque tiene sus ventajas e inconvenientes.

En países como Alemania o Noruega, ya está implantado el SDDR como sistema adicional al de los tres contenedores, en el que los ciudadanos pagan por adelantado y recuperan un importe económico cada vez que reciclan sus envases de bebidas. Mucha gente confunde pagar por adelantar dinero y luego recuperarlo. Sobre este tema hay muchos mitos.

No vale para todos los envases. El SDDR solo sirve para recuperar los envases de agua, bebidas refrescantes y cervezas, sean de plástico o latas de metal. Es decir, cualquier otro tipo de envase no lo puede reciclar.

Funciona normalmente a través de las tiendas, en lugar de contenedores. Cada vez que un ciudadano quiere deshacerse de un envase de bebida tiene que ir a depositarlo en una máquina situada en un establecimiento comercial o devolverlo de forma manual en los comercios que no puedan costearse una máquina de retorno que está valorada en 23.000€.

Al ciudadano no le pagan, sino que paga él. Al comprar un envase, el ciudadano tiene que pagar un importe por el producto. Este importe solo se le reintegra si devuelve el envase en perfecto estado (en caso de abolladura, por ejemplo, la máquina lo rechaza).

Si se transportan con transporte no respetuoso con el medioambiente, no tiene beneficios para este. El modelo actual de contenedores de recogida selectiva consigue más ahorros de emisiones que el SDDR por tonelada reciclada debido a la logística de transporte que supone el SDDRTransportar envases vacíos sin aplastar de los comercios supondría un número de viajes mucho mayor, transportando aire, con lo que las emisiones de CO2 aumentarían. Así se constata en un estudio sobre las consecuencias ambientales de la implantación de un sistema de retorno de envases desarrollado por la plataforma Envase y Sociedad.

La mayoría de países del mundo optan por el modelo vigente en España. Después de estudiar su implantación no se ha puesto en marcha en países vecinos como Francia o Italia. Tampoco en Gran Bretaña, mientras que en Holanda han aprobado su desmantelamiento… En otras palabras, la mayoría de países europeos apuestan por sistemas como el que hay en funcionamiento en nuestro país. Sobre este aún hay margen de maniobra, y en ello se está trabajando gracias a la innovación continua.

El nuevo sistema mercantiliza el reciclaje. El sistema de retorno desincentiva el reciclaje del resto de envases que no contempla. Los ciudadanos optarán por dar preferencia al reciclaje de envases de agua, bebidas refrescantes y cervezas (sean de plástico, vidrio o latas), por los cuales se les devuelve el dinero que previamente han abonado al adquirirlos, en detrimento del resto de envases cuyo reciclaje no contempla el SDDR (y que suponen el 92% del total).

No puede ser la solución a la gestión de residuos en nuestro país. Su escaso alcance (8% de los envases) no puede ser la solución para resolver la situación de los residuos en España. Para reducir la enorme cantidad de residuos que aún se depositan en los vertederos (70% del total) la prioridad es actuar sobre flujos de residuos que actualmente no tienen casi ningún tipo de recuperación como la materia orgánica, los textiles, las celulosas, etc. Los envases de bebidas son los que más se están reciclando en la actualidad.

Un conflicto de intereses que depende del lado de la mesa en que estés.

2 octubre, 2018

España recicló el 68,4 % de sus residuos de envases

Como ocurre en casi todos los ámbitos de la vida “homo homini lupus”. La famosa frase de Thomas Hobbes define que el ser humano es capaz de cometer horrores con la humanidad, consigo mismo. Parte de nosotros es el medio ambiente y parte de este comportamiento terrible con nosotros mismos lo hacemos con el entorno donde vivimos. Nos toca intentar deshacer todo o parte del daño que nos hemos hecho. Hay dos posturas fundamentales, seguir con el sistema actual de reciclaje o implementar el SDDR que complementa los SIG actuales.

Pero, ¿qué es el SDDR? estas siglas responden a sistema de depósito, devolución y retorno, y comúnmente conocido como sistema de retorno de envases. Es decir, pagar por el envase y devolvernos el dinero si retornamos el envase en perfectas condiciones. Volver al uso del envase retornable.

El sistema funciona de este modo:

Los productores (embotelladores, importadores o distribuidores) pagan el depósito al operador del sistema por cada envase que ponen en el mercado.

Los comercios (hiper y supermercados, tiendas medianas y pequeñas, gasolineras, etc.) compran los productos, y sus envases, a los productores. Pagan el precio del producto más el depósito por cada envase. También cobran a los consumidores por el envase a la hora de la compra, y devuelven su importe cuando éstos lo devuelven.

Los consumidores compran el producto envasado y pagan el depósito por cada envase al comercio. Cuando han consumido el producto, si entregan el envase vacío en cualquier comercio, se les devuelve íntegramente el depósito pagado. Si el consumidor no quiere devolver el envase, la cantidad queda en el circuito y ayuda a financiar el sistema.

El operador del sistema devuelve a los comercios lo que han pagado a los consumidores según recibe los datos de parte de éstos. Realiza la compensación entre los agentes que intervienen en ciclo. Además se encarga de gestionar la logística de los envases, la correcta recuperación de los materiales y controlar el flujo económico entre los diferentes agentes que intervienen.

La Administración Pública se encarga de controlar la transparencia de las estadísticas y datos de la gestión del operador y audita las cuentas de todo el sistema.

Te puede interesar: Operación Plastic Off: Un mundo sin plástico

Depósito significa que hay un valor económico asociado a cada envase, un incentivo para que ese envase vuelva a la cadena de producción en las mejores condiciones para su reciclado y que esa cantidad no es un impuesto o un coste extra, sino un adelanto.

Devolución significa que esa cantidad que el consumidor ha adelantado se le reembolsa en su totalidad cuando el envase se entrega de nuevo en el comercio.

Retorno significa que el envase vuelve a la cadena de producción, es una materia prima en condiciones de convertirse en cualquier nuevo producto, el ciclo se cierra y no hay residuos, sino recursos.

Pero como en muchos ámbitos de la vida, todo depende del cristal con que se mire, nunca mejor dicho. Para los sistemas actuales de reciclaje este sistema por si solo es insuficiente porque dejaría de reciclar bastantes envases: algunas latas, sprays, bricks… Por eso apuestan por una combinación de ambos aunque tiene sus ventajas e inconvenientes.

En países como Alemania o Noruega, ya está implantado el SDDR como sistema adicional al de los tres contenedores, en el que los ciudadanos pagan por adelantado y recuperan un importe económico cada vez que reciclan sus envases de bebidas. Mucha gente confunde pagar por adelantar dinero y luego recuperarlo. Sobre este tema hay muchos mitos.

No vale para todos los envases. El SDDR solo sirve para recuperar los envases de agua, bebidas refrescantes y cervezas, sean de plástico o latas de metal. Es decir, cualquier otro tipo de envase no lo puede reciclar.

Funciona normalmente a través de las tiendas, en lugar de contenedores. Cada vez que un ciudadano quiere deshacerse de un envase de bebida tiene que ir a depositarlo en una máquina situada en un establecimiento comercial o devolverlo de forma manual en los comercios que no puedan costearse una máquina de retorno que está valorada en 23.000€.

Al ciudadano no le pagan, sino que paga él. Al comprar un envase, el ciudadano tiene que pagar un importe por el producto. Este importe solo se le reintegra si devuelve el envase en perfecto estado (en caso de abolladura, por ejemplo, la máquina lo rechaza).

Si se transportan con transporte no respetuoso con el medioambiente, no tiene beneficios para este. El modelo actual de contenedores de recogida selectiva consigue más ahorros de emisiones que el SDDR por tonelada reciclada debido a la logística de transporte que supone el SDDRTransportar envases vacíos sin aplastar de los comercios supondría un número de viajes mucho mayor, transportando aire, con lo que las emisiones de CO2 aumentarían. Así se constata en un estudio sobre las consecuencias ambientales de la implantación de un sistema de retorno de envases desarrollado por la plataforma Envase y Sociedad.

La mayoría de países del mundo optan por el modelo vigente en España. Después de estudiar su implantación no se ha puesto en marcha en países vecinos como Francia o Italia. Tampoco en Gran Bretaña, mientras que en Holanda han aprobado su desmantelamiento… En otras palabras, la mayoría de países europeos apuestan por sistemas como el que hay en funcionamiento en nuestro país. Sobre este aún hay margen de maniobra, y en ello se está trabajando gracias a la innovación continua.

El nuevo sistema mercantiliza el reciclaje. El sistema de retorno desincentiva el reciclaje del resto de envases que no contempla. Los ciudadanos optarán por dar preferencia al reciclaje de envases de agua, bebidas refrescantes y cervezas (sean de plástico, vidrio o latas), por los cuales se les devuelve el dinero que previamente han abonado al adquirirlos, en detrimento del resto de envases cuyo reciclaje no contempla el SDDR (y que suponen el 92% del total).

No puede ser la solución a la gestión de residuos en nuestro país. Su escaso alcance (8% de los envases) no puede ser la solución para resolver la situación de los residuos en España. Para reducir la enorme cantidad de residuos que aún se depositan en los vertederos (70% del total) la prioridad es actuar sobre flujos de residuos que actualmente no tienen casi ningún tipo de recuperación como la materia orgánica, los textiles, las celulosas, etc. Los envases de bebidas son los que más se están reciclando en la actualidad.

Un conflicto de intereses que depende del lado de la mesa en que estés.

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