El único periódico de noticias solidarias y del tercer sector

@12 de diciembre, Día Internacional de la Neutralidad

Los niños, entre los más vulnerables a los fenómenos climáticos extremos que están ocurriendo en todo el mundo

Récord de olas de calor, inundaciones y sequías, “una visión descarnada del mundo que estamos dejando a las futuras generaciones”. […]

Récord de olas de calor, inundaciones y sequías, “una visión descarnada del mundo que estamos dejando a las futuras generaciones”.

 

La gran cantidad de fenómenos meteorológicos extremos que se está dando en todo el mundo -incluidas las inundaciones en el sur de la India, los incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y olas de calor en gran parte del hemisferio norte- pone el futuro de los niños en peligro inminente, advierte UNICEF.

“En cualquier crisis, los niños se encuentran entre las víctimas más vulnerables, y estos fenómenos meteorológicos extremos no son una excepción”, ha asegurado Ted Chaiban, director de Programas de UNICEF. “En los últimos meses nos hemos enfrentado a una visión descarnada del mundo que estamos dejando a las generaciones futuras. Este tipo de fenómenos aumentan la cifra de emergencias y crisis humanitarias del mundo, y serán los niños los que pagarán el precio más alto”, ha añadido.

 En junio y julio se registraron altas temperaturas récord en gran parte del hemisferio norte, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó de que los primeros seis meses del año consiguieron los registros más cálidos del fenómeno climático de La Niña.

 Desde América del Norte hasta Asia Oriental y desde el Círculo Polar Ártico hasta Europa, grandes zonas del mundo han experimentado olas de calor, sequías, incendios forestales, inundaciones y deslizamientos de tierra que han causado lesiones y muertes, daños al medio ambiente y pérdida generalizada de medios de subsistencia, cosechas incluidas. Los países de Centroamérica y el Caribe se están preparando para el pico de la temporada de huracanes mientras aún intentan recuperarse de la devastadora temporada de 2017, que fue la más costosa desde que hay registros.

 Si bien los fenómenos climáticos individuales no se pueden atribuir específicamente al cambio climático, la creciente frecuencia y severidad del clima extremo -incluidas las altas temperaturas, las intensas lluvias y los frentes meteorológicos de lento movimiento- están en línea con las predicciones de cómo las actividades humanas están afectando al clima global.

 Estos acontecimientos pueden causar muerte y devastación, y también pueden contribuir a la propagación de algunas de las peores amenazas para los niños: la desnutrición, la malaria y la diarrea. Y a medida que aumente la frecuencia y magnitud de estos fenómenos extremos, los riesgos para los niños superarán la capacidad global de mitigarlos y proporcionar una respuesta humanitaria.

 “A medida que el mundo experimente un aumento constante de estos fenómenos, las vidas de los niños serán las más perjudicadas”, ha dicho Chaiban. “Por lo tanto, es vital que los gobiernos y la comunidad internacional tomen medidas concretas para salvaguardar el futuro de los niños y sus derechos. Los peores efectos del cambio climático no son inevitables, pero el momento de actuar es ahora “.

 Numerosos estudios han documentado que el cambio climático inducido por el hombre ha aumentado la frecuencia y la severidad de las olas de calor en todo el mundo. Los niños están especialmente en riesgo, ya que se ajustan más lentamente que los adultos a los cambios de temperatura ambiental y son más susceptibles a riesgos relacionados con el calor. Por su parte, los niños menores de 12 meses son particularmente vulnerables y más propensos a morir o sufrir un golpe de calor, ya que no pueden regular la temperatura de su cuerpo y controlar el entorno que los rodea. Las condiciones extremas de calor aumentan, por un lado, la necesidad de agua potable; y por otro, hacen que el agua escasee porque se evapora.

 Las inundaciones amenazan la supervivencia y el desarrollo de los niños, al traducirse en  lesiones y muerte por ahogamiento. Más allá de estos riesgos inmediatos, las inundaciones comprometen el suministro de agua potable y dañan las instalaciones de saneamiento, lo que aumenta el riesgo de diarrea y otros brotes de enfermedades, además de afectar el acceso de los niños a la educación. Los daños en viviendas ponen en peligro el bienestar de los niños, particularmente si el refugio de emergencia es escaso o inadecuado. También destruyen las infraestructuras, por lo que es difícil trasladar la asistencia de salvamento cuando es necesario.

 Las sequías tienen múltiples efectos en familias y comunidades pobres. Los cultivos se echan a perder, el ganado muere y los ingresos caen, lo que lleva a la inseguridad alimentaria a las personas más desfavorecidas y al aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial. El agua escasea y eso, junto con la falta de alimentos y el acceso no equitativo a estas necesidades, puede generar migraciones y desorden social. Los niños siempre estarán entre las víctimas más vulnerables de las consecuencias de todo esto.

 

El plan de acción de UNICEF para actuar frente al cambio climático incluye:

 

·         Reforzar los sistemas de salud para responder al cambio climático y a los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, incluyendo el aumento de plataformas de información para rastrear la mayor variedad de vectores de enfermedades; incrementar el envío de vacunas y hacer mayor hincapié en una construcción resistente contra desastres. Al reforzar la capacidad para proporcionar atención médica a los niños tras un fenómeno climático extremo, disminuiremos su impacto a largo plazo.   

·         Aumentar la capacidad para proporcionar servicios educativos después de un desastre natural, incluso a través del uso de construcciones resistentes a desastres y el uso de energías renovables descentralizadas.  

·         Aumentar la inversión y el suministro de sistemas de servicios de agua, saneamiento y agricultura resistentes al clima. Esto implica enfocarse más en la comprensión de los cambios en los patrones de disponibilidad de agua y cultivos debido al cambio climático; proporcionando acceso a mecanismos financieros tales como seguros contra riesgos por desastres naturales para agricultores, y el uso de opciones descentralizadas de suministro y tratamiento de agua bajas en carbono.

·         Poner en marcha medidas de protección para los niños desplazados, migrantes o refugiados a causa del cambio climático y por otras situaciones derivadas del clima.

·         Proporcionar a los niños y adolescentes educación sobre cambio climático y capacitación para que puedan beneficiarse de oportunidades que tienen que ver con la respuesta al cambio climático y al medio ambiente, tales como las energías renovables, los sistemas de alerta temprana y la economía circular.

·         Alinear y coordinar el trabajo para la adaptación al cambio climático, preparación y reducción de riesgos. La planificación y las políticas sobre preparación, respuesta y recuperación frente al cambio climático deben tener en cuenta el espectro completo de las necesidades de los niños antes, durante y después de los eventos climáticos graves.

·         Abogar para que los derechos y vulnerabilidades de los niños se reflejen en las estrategias, los compromisos y los planes de acción nacionales, incluidas las Contribuciones Previstas Determinadas y los Planes Nacionales de Adaptación/Mitigación.

·         Aumentando la concienciación sobre los vínculos entre cambio climático y el impacto en los niños; los efectos psicológicos y de desarrollo tanto a corto como a largo plazo, así como el impacto económico e intergeneracional. Responder al cambio climático no es solo un deber moral, sino que además tiene sentido económico.

·         Profundizar en la base de la evidencia sobre los vínculos no solo entre la acción climática y fenómenos meteorológicos globales, sino también entre la economía baja en carbono y el potencial que hay para la generación de empleo, seguridad energética nacional, y polución local del aire. El actuar frente al cambio climático tiene sentido desde las perspectivas de seguridad nacional, economía doméstica y la salud de los niños.

3 septiembre, 2018

Récord de olas de calor, inundaciones y sequías, “una visión descarnada del mundo que estamos dejando a las futuras generaciones”.

 

La gran cantidad de fenómenos meteorológicos extremos que se está dando en todo el mundo -incluidas las inundaciones en el sur de la India, los incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y olas de calor en gran parte del hemisferio norte- pone el futuro de los niños en peligro inminente, advierte UNICEF.

“En cualquier crisis, los niños se encuentran entre las víctimas más vulnerables, y estos fenómenos meteorológicos extremos no son una excepción”, ha asegurado Ted Chaiban, director de Programas de UNICEF. “En los últimos meses nos hemos enfrentado a una visión descarnada del mundo que estamos dejando a las generaciones futuras. Este tipo de fenómenos aumentan la cifra de emergencias y crisis humanitarias del mundo, y serán los niños los que pagarán el precio más alto”, ha añadido.

 En junio y julio se registraron altas temperaturas récord en gran parte del hemisferio norte, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó de que los primeros seis meses del año consiguieron los registros más cálidos del fenómeno climático de La Niña.

 Desde América del Norte hasta Asia Oriental y desde el Círculo Polar Ártico hasta Europa, grandes zonas del mundo han experimentado olas de calor, sequías, incendios forestales, inundaciones y deslizamientos de tierra que han causado lesiones y muertes, daños al medio ambiente y pérdida generalizada de medios de subsistencia, cosechas incluidas. Los países de Centroamérica y el Caribe se están preparando para el pico de la temporada de huracanes mientras aún intentan recuperarse de la devastadora temporada de 2017, que fue la más costosa desde que hay registros.

 Si bien los fenómenos climáticos individuales no se pueden atribuir específicamente al cambio climático, la creciente frecuencia y severidad del clima extremo -incluidas las altas temperaturas, las intensas lluvias y los frentes meteorológicos de lento movimiento- están en línea con las predicciones de cómo las actividades humanas están afectando al clima global.

 Estos acontecimientos pueden causar muerte y devastación, y también pueden contribuir a la propagación de algunas de las peores amenazas para los niños: la desnutrición, la malaria y la diarrea. Y a medida que aumente la frecuencia y magnitud de estos fenómenos extremos, los riesgos para los niños superarán la capacidad global de mitigarlos y proporcionar una respuesta humanitaria.

 “A medida que el mundo experimente un aumento constante de estos fenómenos, las vidas de los niños serán las más perjudicadas”, ha dicho Chaiban. “Por lo tanto, es vital que los gobiernos y la comunidad internacional tomen medidas concretas para salvaguardar el futuro de los niños y sus derechos. Los peores efectos del cambio climático no son inevitables, pero el momento de actuar es ahora “.

 Numerosos estudios han documentado que el cambio climático inducido por el hombre ha aumentado la frecuencia y la severidad de las olas de calor en todo el mundo. Los niños están especialmente en riesgo, ya que se ajustan más lentamente que los adultos a los cambios de temperatura ambiental y son más susceptibles a riesgos relacionados con el calor. Por su parte, los niños menores de 12 meses son particularmente vulnerables y más propensos a morir o sufrir un golpe de calor, ya que no pueden regular la temperatura de su cuerpo y controlar el entorno que los rodea. Las condiciones extremas de calor aumentan, por un lado, la necesidad de agua potable; y por otro, hacen que el agua escasee porque se evapora.

 Las inundaciones amenazan la supervivencia y el desarrollo de los niños, al traducirse en  lesiones y muerte por ahogamiento. Más allá de estos riesgos inmediatos, las inundaciones comprometen el suministro de agua potable y dañan las instalaciones de saneamiento, lo que aumenta el riesgo de diarrea y otros brotes de enfermedades, además de afectar el acceso de los niños a la educación. Los daños en viviendas ponen en peligro el bienestar de los niños, particularmente si el refugio de emergencia es escaso o inadecuado. También destruyen las infraestructuras, por lo que es difícil trasladar la asistencia de salvamento cuando es necesario.

 Las sequías tienen múltiples efectos en familias y comunidades pobres. Los cultivos se echan a perder, el ganado muere y los ingresos caen, lo que lleva a la inseguridad alimentaria a las personas más desfavorecidas y al aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial. El agua escasea y eso, junto con la falta de alimentos y el acceso no equitativo a estas necesidades, puede generar migraciones y desorden social. Los niños siempre estarán entre las víctimas más vulnerables de las consecuencias de todo esto.

 

El plan de acción de UNICEF para actuar frente al cambio climático incluye:

 

·         Reforzar los sistemas de salud para responder al cambio climático y a los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, incluyendo el aumento de plataformas de información para rastrear la mayor variedad de vectores de enfermedades; incrementar el envío de vacunas y hacer mayor hincapié en una construcción resistente contra desastres. Al reforzar la capacidad para proporcionar atención médica a los niños tras un fenómeno climático extremo, disminuiremos su impacto a largo plazo.   

·         Aumentar la capacidad para proporcionar servicios educativos después de un desastre natural, incluso a través del uso de construcciones resistentes a desastres y el uso de energías renovables descentralizadas.  

·         Aumentar la inversión y el suministro de sistemas de servicios de agua, saneamiento y agricultura resistentes al clima. Esto implica enfocarse más en la comprensión de los cambios en los patrones de disponibilidad de agua y cultivos debido al cambio climático; proporcionando acceso a mecanismos financieros tales como seguros contra riesgos por desastres naturales para agricultores, y el uso de opciones descentralizadas de suministro y tratamiento de agua bajas en carbono.

·         Poner en marcha medidas de protección para los niños desplazados, migrantes o refugiados a causa del cambio climático y por otras situaciones derivadas del clima.

·         Proporcionar a los niños y adolescentes educación sobre cambio climático y capacitación para que puedan beneficiarse de oportunidades que tienen que ver con la respuesta al cambio climático y al medio ambiente, tales como las energías renovables, los sistemas de alerta temprana y la economía circular.

·         Alinear y coordinar el trabajo para la adaptación al cambio climático, preparación y reducción de riesgos. La planificación y las políticas sobre preparación, respuesta y recuperación frente al cambio climático deben tener en cuenta el espectro completo de las necesidades de los niños antes, durante y después de los eventos climáticos graves.

·         Abogar para que los derechos y vulnerabilidades de los niños se reflejen en las estrategias, los compromisos y los planes de acción nacionales, incluidas las Contribuciones Previstas Determinadas y los Planes Nacionales de Adaptación/Mitigación.

·         Aumentando la concienciación sobre los vínculos entre cambio climático y el impacto en los niños; los efectos psicológicos y de desarrollo tanto a corto como a largo plazo, así como el impacto económico e intergeneracional. Responder al cambio climático no es solo un deber moral, sino que además tiene sentido económico.

·         Profundizar en la base de la evidencia sobre los vínculos no solo entre la acción climática y fenómenos meteorológicos globales, sino también entre la economía baja en carbono y el potencial que hay para la generación de empleo, seguridad energética nacional, y polución local del aire. El actuar frente al cambio climático tiene sentido desde las perspectivas de seguridad nacional, economía doméstica y la salud de los niños.

Sugerencias
¿Pensar podría quemar calorías?

Expertos recomiendan pensar y caminar, pensar y correr, pensar y entrenar, pensar y hacer pesas, para tener una salud adecuada […]

Libro de autoayuda: “Mamá, díceme que sí” experiencia de una madre en el desarrollo de su hijo autista

En la actualidad, ha surgido el tema del autismo, y se trata de una forma muy novelada, con personajes adultos, pero […]

Ideas para cambiar el plástico por otros productos menos dañinos del eco sistema

Todo parte de la imaginación y la conciencia de buscar productos que no causen tanto daño a nuestro planeta.   […]

Consejos para tratar la gastroenteritis juvenil

Con estos tips podrás cuidar la enfermedad de tu hijo, la cual se propaga rápidamente por su manera de relacionarse. […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *