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Mujeres africanas ocupan la etiqueta de cerca de 200.000 botellas de aceite

Lucha contra el hambre a través de las llamativas etiquetas de Aceite Carbonell Desde hoy, si pasas por el supermercado, […]

Lucha contra el hambre a través de las llamativas etiquetas de Aceite Carbonell

Desde hoy, si pasas por el supermercado, te llamará la atención que en las botellas de aceite de oliva Carbonell, la emblemática mujer andaluza de su etiqueta, ha desaparecido. En su lugar, podrás ver a una madre maliense con su niño en brazos, una mujer de Mauritania que trae agua de un pozo y una niña refugiada de origen sirio; tres llamativas ilustraciones desarrolladas por Shackleton como parte de una campaña conjunta de Carbonell a favor de Acción contra el Hambre para contribuir a paliar la desnutrición en el mundo.

Según ha explicado la directora de Comunicación y Fundraising de Acción contra el Hambre, Carmen Gayo, “las botellas de aceite son un elemento indispensable en las distribuciones alimentarias a las familias amenazadas por el hambre en los países en los que trabajamos“. “La alianza con Carbonell permite afianzar este vínculo, y es un lujo poder hacerlo desde su emblemática mujer andaluza”, la cual, se ha convertido en “símbolo de solidaridad transformándola durante unos días en otras mujeres del mundo que luchan contra el hambre a diario”.

En este sentido, el director de Marketing Operacional de Deoleo, Francisco Rionda, ha destacado que una marca “tan relacionada con la cocina y la alimentación de las familias españolas“, no podía dejar de trabajar en una colaboración de este calado. “Teníamos que servir de altavoz para esta causa de Acción contra el Hambre a través de nuestra mejor embajadora: la mujer andaluza de nuestras botellas“, ha señalado.

Con el objetivo de dar visibilidad a otras realidades sociales, la campaña irrumpe en nuestros lineales con una impactante visual a través de las botellas de aceite de oliva, un ingrediente tan cotidiano en nuestra cocina que pretende ser el vehículo a través del cual llegue a miles de casas españolas el problema de la falta de alimentos y agua potable que sufren 815 millones de personas en otras regiones del mundo.

Así, Carbonell pondrá a la venta una edición limitada de 200.000 botellas de Carbonell Original 0.4 donde la marca de aceite de oliva donará parte de los beneficios de lo que se recaude a los fondos de la ONG destinados a proyectos de lucha contra la desnutrición infantil.

Las historias detrás de cada nueva etiqueta:

  • La madre. Mali

Las mujeres, a menudo con cinco o seis hijos a su cargo, son las principales responsables de su alimentación y cuidado durante los primeros años de vida. Además, su propia salud nutricional impactará en el bebé no sólo durante la gestación sino también durante el periodo de lactancia que se ha demostrado fundamental para combatir la mortalidad infantil relacionada con la desnutrición. Cuidar de estas madres es la clave para cuidar de la familia entera.

  • La mujer del pozo. Mauritania

En muchos países como este las mujeres y las niñas son las responsables de la búsqueda diaria de agua segura, para lo que tienen que caminar hasta 5 km diarios. Construyendo más pozos y redes de agua podremos no solo reducir las enfermedades sino también conseguir que las niñas no abandonen el colegio para proveer de agua a la familia y estén mejor preparadas para el futuro. La educación de las mujeres podría contribuir en un 43% a reducir la desnutrición infantil.

  • La niña refugiada. Siria

Más de la mitad de los 65 millones de refugiados son niños y niñas. En el caso de Siria, muchas familias llevan ya siete años lejos de su hogar y su escuela. Las niñas y las mujeres sufren especialmente la huida, ya que a la violencia del conflicto a menudo se añade la violencia sexual. En este momento, hay más desplazados que nunca desde la Segunda Guerra Mundial.

Aunque las mujeres producen el 43 por ciento de los alimentos en el mundo tienen un acceso muy limitado a la tierra, el crédito, fertilizantes y otros recursos. Se estima que con un acceso garantizado de la mujer a estos recursos se podrían reducir entre 100 y 150 millones de personas menos en inseguridad alimentaria. Hoy 815 millones de personas viven sub-alimentadas en el mundo.

28 junio, 2018

Lucha contra el hambre a través de las llamativas etiquetas de Aceite Carbonell

Desde hoy, si pasas por el supermercado, te llamará la atención que en las botellas de aceite de oliva Carbonell, la emblemática mujer andaluza de su etiqueta, ha desaparecido. En su lugar, podrás ver a una madre maliense con su niño en brazos, una mujer de Mauritania que trae agua de un pozo y una niña refugiada de origen sirio; tres llamativas ilustraciones desarrolladas por Shackleton como parte de una campaña conjunta de Carbonell a favor de Acción contra el Hambre para contribuir a paliar la desnutrición en el mundo.

Según ha explicado la directora de Comunicación y Fundraising de Acción contra el Hambre, Carmen Gayo, “las botellas de aceite son un elemento indispensable en las distribuciones alimentarias a las familias amenazadas por el hambre en los países en los que trabajamos“. “La alianza con Carbonell permite afianzar este vínculo, y es un lujo poder hacerlo desde su emblemática mujer andaluza”, la cual, se ha convertido en “símbolo de solidaridad transformándola durante unos días en otras mujeres del mundo que luchan contra el hambre a diario”.

En este sentido, el director de Marketing Operacional de Deoleo, Francisco Rionda, ha destacado que una marca “tan relacionada con la cocina y la alimentación de las familias españolas“, no podía dejar de trabajar en una colaboración de este calado. “Teníamos que servir de altavoz para esta causa de Acción contra el Hambre a través de nuestra mejor embajadora: la mujer andaluza de nuestras botellas“, ha señalado.

Con el objetivo de dar visibilidad a otras realidades sociales, la campaña irrumpe en nuestros lineales con una impactante visual a través de las botellas de aceite de oliva, un ingrediente tan cotidiano en nuestra cocina que pretende ser el vehículo a través del cual llegue a miles de casas españolas el problema de la falta de alimentos y agua potable que sufren 815 millones de personas en otras regiones del mundo.

Así, Carbonell pondrá a la venta una edición limitada de 200.000 botellas de Carbonell Original 0.4 donde la marca de aceite de oliva donará parte de los beneficios de lo que se recaude a los fondos de la ONG destinados a proyectos de lucha contra la desnutrición infantil.

Las historias detrás de cada nueva etiqueta:

  • La madre. Mali

Las mujeres, a menudo con cinco o seis hijos a su cargo, son las principales responsables de su alimentación y cuidado durante los primeros años de vida. Además, su propia salud nutricional impactará en el bebé no sólo durante la gestación sino también durante el periodo de lactancia que se ha demostrado fundamental para combatir la mortalidad infantil relacionada con la desnutrición. Cuidar de estas madres es la clave para cuidar de la familia entera.

  • La mujer del pozo. Mauritania

En muchos países como este las mujeres y las niñas son las responsables de la búsqueda diaria de agua segura, para lo que tienen que caminar hasta 5 km diarios. Construyendo más pozos y redes de agua podremos no solo reducir las enfermedades sino también conseguir que las niñas no abandonen el colegio para proveer de agua a la familia y estén mejor preparadas para el futuro. La educación de las mujeres podría contribuir en un 43% a reducir la desnutrición infantil.

  • La niña refugiada. Siria

Más de la mitad de los 65 millones de refugiados son niños y niñas. En el caso de Siria, muchas familias llevan ya siete años lejos de su hogar y su escuela. Las niñas y las mujeres sufren especialmente la huida, ya que a la violencia del conflicto a menudo se añade la violencia sexual. En este momento, hay más desplazados que nunca desde la Segunda Guerra Mundial.

Aunque las mujeres producen el 43 por ciento de los alimentos en el mundo tienen un acceso muy limitado a la tierra, el crédito, fertilizantes y otros recursos. Se estima que con un acceso garantizado de la mujer a estos recursos se podrían reducir entre 100 y 150 millones de personas menos en inseguridad alimentaria. Hoy 815 millones de personas viven sub-alimentadas en el mundo.

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