El único periódico de noticias solidarias y del tercer sector

@

Da Silva y la solidaridad que abandera

Débora da Silva lleva desde los 15 años en su compañía, y a sus 32 se le conoce como la […]

Débora da Silva lleva desde los 15 años en su compañía, y a sus 32 se le conoce como la mujer que transmite entre sus compañeros la «solidaridad»

Al menos el 6,2 por ciento de la población de España se compromete de manera regular con actividades de solidaridad, eso es cerca de 2,5 millones de personas, de acuerdo a estimaciones del Observatorio de la Plataforma del Voluntariado

Entre mujeres y hombres, el perfil de quien entrega su tiempo en solidaridad a los demás, corresponde al de una mujer (suponen el 62 por ciento) de entre 25 y 34 años principalmente, y que generalmente aplica a las mujeres que tienen estudios superiores.

Te puede interesar: 20 de diciembre: Día Internacional de la Solidaridad Humana

Aunque Débora Carine da Silva- quien se ganó el título de voluntaria del año- no es española, fue su compañía, Telefónica, la que le trajo hasta la capital de España para que pueda mostrar al resto de sus compañeros su trabajo y así recompensar su implicación, tanto con la empresa, como con las causas con las que ayuda en Brasil.

De su historia de superación extrae lo que considera una premisa importante en su vida, y es «que la acción de voluntariado debe empezar dentro de nosotros mismos, y después irá hacia el que está al lado, para poder acabar por el que está mucho más lejos», esto es solidaridad.

La voluntaria explica al diario ABC, que hubo una experiencia que la marcó, y es que la madre de Débora sufrió hace cuatro años una hemorragia cerebral y perdió la movilidad en el lado derecho del cuerpo.

La señora olvidó todo: hablar, caminar, la capacidad de concentración…. «Cuando le ocurrió esto, pensé: ‘Si ayudo a todas las personas que no conozco,¿cómo no voy a hacerlo con mi madre?» y de ahí surgió una lucha contra el proceso médico en la que ambas batallaron, poco a poco, con un bebé (su hija) en su vientre.

Una buena dosis de empatía

Hoy en día también dirige a un equipo de casi medio centenar de personas que colaboran de igual forma con organizaciones sin ánimo de lucro por su región.

No se olvida de su hija, quien también tiene a bien donar «cada cierto tiempo la ropa que ya no usa a quienes la necesitan», ella también a aprendido a practicar la solidaridad.

Esta joven emprendedora inició en su empresa con 15 años, en una comunidad brasileña con muchas dificultades y desigualdades muy acusadas. Lo hizo para ayudar a sus padres en casa.

Calidad vs cantidad del tiempo

«Pensé que podía hacer algo diferente, y quería implicar a mis colegas de mí misma edad para que, al igual que yo, ayudaran a sus padres», comenta a ABC en la sede de la Gran Vía madrileña. 

«Algo muy pequeño se volvió grande», abrevia con sencillez. Ahora, que tiene 32 años, ya lleva más de la mitad de su vida en la compañía española, «aprendiendo de cada acción, de cada proyecto, con cada beneficiario».

«El voluntariado debe comenzar en ti, en quien amamos. Porque si yo contamino al que está a mi lado, y esa persona a quien está al lado suyo, formamos una gran red de solidaridad», comenta. Por ello, defiende que «si estoy dispuesta a pasar dos horas en una ONG con niños abandonados, ¿cómo no voy a hacerlo con mi hija?».

Débora defiende la «calidad» del tiempo frente a la «cantidad», que muchas veces lleva a confusión. «La acción del voluntariado comienza a tu alrededor, cuando soy consciente de que el voluntariado es mucho más que un donativo, que un proyecto. El voluntario soy yo, y es una grúa que entra y arrasa con todo», concluyó.

11 julio, 2019

Débora da Silva lleva desde los 15 años en su compañía, y a sus 32 se le conoce como la mujer que transmite entre sus compañeros la «solidaridad»

Al menos el 6,2 por ciento de la población de España se compromete de manera regular con actividades de solidaridad, eso es cerca de 2,5 millones de personas, de acuerdo a estimaciones del Observatorio de la Plataforma del Voluntariado

Entre mujeres y hombres, el perfil de quien entrega su tiempo en solidaridad a los demás, corresponde al de una mujer (suponen el 62 por ciento) de entre 25 y 34 años principalmente, y que generalmente aplica a las mujeres que tienen estudios superiores.

Te puede interesar: 20 de diciembre: Día Internacional de la Solidaridad Humana

Aunque Débora Carine da Silva- quien se ganó el título de voluntaria del año- no es española, fue su compañía, Telefónica, la que le trajo hasta la capital de España para que pueda mostrar al resto de sus compañeros su trabajo y así recompensar su implicación, tanto con la empresa, como con las causas con las que ayuda en Brasil.

De su historia de superación extrae lo que considera una premisa importante en su vida, y es «que la acción de voluntariado debe empezar dentro de nosotros mismos, y después irá hacia el que está al lado, para poder acabar por el que está mucho más lejos», esto es solidaridad.

La voluntaria explica al diario ABC, que hubo una experiencia que la marcó, y es que la madre de Débora sufrió hace cuatro años una hemorragia cerebral y perdió la movilidad en el lado derecho del cuerpo.

La señora olvidó todo: hablar, caminar, la capacidad de concentración…. «Cuando le ocurrió esto, pensé: ‘Si ayudo a todas las personas que no conozco,¿cómo no voy a hacerlo con mi madre?» y de ahí surgió una lucha contra el proceso médico en la que ambas batallaron, poco a poco, con un bebé (su hija) en su vientre.

Una buena dosis de empatía

Hoy en día también dirige a un equipo de casi medio centenar de personas que colaboran de igual forma con organizaciones sin ánimo de lucro por su región.

No se olvida de su hija, quien también tiene a bien donar «cada cierto tiempo la ropa que ya no usa a quienes la necesitan», ella también a aprendido a practicar la solidaridad.

Esta joven emprendedora inició en su empresa con 15 años, en una comunidad brasileña con muchas dificultades y desigualdades muy acusadas. Lo hizo para ayudar a sus padres en casa.

Calidad vs cantidad del tiempo

«Pensé que podía hacer algo diferente, y quería implicar a mis colegas de mí misma edad para que, al igual que yo, ayudaran a sus padres», comenta a ABC en la sede de la Gran Vía madrileña. 

«Algo muy pequeño se volvió grande», abrevia con sencillez. Ahora, que tiene 32 años, ya lleva más de la mitad de su vida en la compañía española, «aprendiendo de cada acción, de cada proyecto, con cada beneficiario».

«El voluntariado debe comenzar en ti, en quien amamos. Porque si yo contamino al que está a mi lado, y esa persona a quien está al lado suyo, formamos una gran red de solidaridad», comenta. Por ello, defiende que «si estoy dispuesta a pasar dos horas en una ONG con niños abandonados, ¿cómo no voy a hacerlo con mi hija?».

Débora defiende la «calidad» del tiempo frente a la «cantidad», que muchas veces lleva a confusión. «La acción del voluntariado comienza a tu alrededor, cuando soy consciente de que el voluntariado es mucho más que un donativo, que un proyecto. El voluntario soy yo, y es una grúa que entra y arrasa con todo», concluyó.

Sugerencias
¿Qué hacer para despegar a los niños de las pantallas?

Es común ver que los infantes se resistan a que los padres vean qué está haciendo, la irregularidad en el […]

Tres recetas fáciles con aguacate para las “escapadas” a la playa

Elecciones deliciosas, nutritivas y sencillas con aguacate para no permanecer en la rutina de los mismos platos de siempre Si […]

El cigarro electrónico no es seguro, de acuerdo a los neumónologos

Una de las razones de mayor peso para afirmar que el cigarro electrónico no es seguro, es que tiene la […]

Este verano te damos las claves para prevenir cistitis

Si tomas mucha agua, tratas de que la zona urogenital no esté húmeda, y evitas los jabones aromatizados, podrás prevenir […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *